Cuidados de la zona de la Barba


Continuando con los cuidados de la piel en los hombres, dedicaremos este blog a un tema importante para ellos, la barba: sus cuidados, tips para una afeitada más segura y algunas enfermedades que se pueden dar en ella.


Para comenzar, debemos decir que la zona de la barba se ha convertido, en los últimos años, en un atributo que algunos hombres quieren tener y cuidar de manera especial. A lo largo de la historia y en las diferentes culturas, a los hombres con vello facial se les ha atribuido sabiduría, potencia sexual, estatus social e incluso, la forma de llevarla se ha asociado con algunas religiones, pero en la actualidad (en el mundo occidental), se considera más una moda enfocada en diferentes tipos y formas de rostros, que busca potenciar la masculinidad.


Se sabe que la densidad o cantidad de pelos que crecen en la zona de las mejillas, el mentón y la zona del labio superior, es algo que está determinado genéticamente. Su desarrollo se da durante la pubertad y su crecimiento está vinculado a la estimulación de los folículos pilosos de la cara por un factor hormonal, por lo cual, es algo que no podemos modificar, pero que sí debemos aprender a cuidar.

Dentro de los cuidados de la zona de la barba tenemos:


  • La limpieza: Es una parte indispensable del cuidado, ya que el acumulo de vellos favorece la humedad, el sudor, que queden restos de comida u olores no agradables acumulados allí, por ende es importante siempre darte una ducha, usar jabones limpiadores tipo syndets para aplicar de manera descendente en la zona y que favorezcan retirar todo el acumulo de contaminantes, polvo y bacterias acumuladas. Luego de dicha limpieza, no hay que olvidar secar muy bien la zona para eliminar toda la humedad

  • La hidratación y fijación: Así como la mayoría de las veces aplicamos geles o cremas para peinar en el pelo de la cabeza, así también es recomendable aplicar una poca cantidad de aceite o bálsamo hidratante para la barba, sin que el producto tenga contacto con la piel de la cara, para evitar reacciones alérgicas o tipo acné; y si la longitud del pelo de la barba lo amerita, a continuación se recomienda peinarla con un peine de púas grandes, todo esto con el objetivo de darle una apariencia limpia y ordenada

  • Corte: Para la realización de un corte adecuado y quitar esos pelos que crecen por la zona del cuello y los pómulos, es necesario seguir las instrucciones de un barbero, usar cuchilla o tijera sin lastimar la piel y tener cuidado de no sobrepasar los límites que nos ha marcado de la barba, para que se vea lo más agradable posible

Pero si por el contrario, no se desea tener barba y se prefiere mantener esta zona afeitada, es importante saber que hacerlo diariamente, representa una agresión importante para la piel, ya que puede ocasionar pequeñas laceraciones, irritación, enrojecimiento y deshidratación, por lo que es aconsejable seguir una rutina adecuada para la realización de ésta, lo que incluye:


  • Antes del afeitado se recomienda retirar el sudor y la grasa con limpiadores suaves, tipo syndets

  • Posterior a esto, debemos hidratar muy bien la zona y debilitar el pelo con agua tibia (se puede lavar o aplicar en la zona con una toalla húmeda)

  • Después de esto, debes aplicar gel, espumas o cremas de afeitar, que contengan activos antisépticos (como el trilosan), anti irritantes, hidratantes (como la glicerina y la alantoina), calmantes o reparadores, que faciliten el proceso de la afeitada y favorezcan el deslizamiento del cabezal de la máquina sobre la piel, ya sea con maquina eléctrica o manual

  • Posterior a la afeitada, se recomienda el uso de cosméticos, que además de intentar contrarrestar el efecto agresivo sobre la piel, buscan producir una sensación agradable, ya sean por su acción hidratante como por su fragancia. En esta instancia destacamos las propiedades del AGUA MICELAR DE MEIK por su acción reparadora, refrescante e hidratante sobre la piel, luego de la afeitada

  • Como recomendaciones generales se sugiere realizar una limpieza adecuada de la máquina de afeitar o el reemplazo frecuente de cuchillas desechables; no rasurar en contra del ángulo del nacimiento del vello, sino en el sentido en el que nacen los pelos, con pases cortos y suaves, ya que hacerlo al contrario favorece su traumatismo y sobreinfección; y realizar este proceso de afeitada mínimo con un intervalo de 24 horas, para permitir que la piel se recupere tras esta “agresión”

Para terminar, te mencionaremos algunas de las enfermedades que pueden afectar la zona de la barba:


  • Pseudofoliculitis de la barba: Esta entidad ocurre cuando el vello crece y se incurva dentro de la piel, especialmente en hombres de vello grueso, rizado y abundante, lo que genera inflamación y sobreinfección de los pelos. Se manifiesta por la aparición de lesiones tipo pápulas (bolitas) rojas, en ocasiones con o sin pus, que pueden ser un poco dolorosas, localizadas alrededor de los vellos, lo que puede dejar algunas cicatrices pigmentadas o permanentes

  • Foliculitis: Se refiere específicamente a la infección del folículo (pelo), que puede ser de origen bacteriano o por hongos (microorganismos propios de la piel), secundario al traumatismo por el afeitado, que favorece la aparición de lesiones rojizas y con pus alrededor de los pelos

  • Dermatitis o eczema de contacto: Se da por la aparición de lesiones rojas o rosadas, con descamación y rasquiña, secundario a una reacción alérgica de la piel, desencadenada por algunos productos cosméticos y de higiene facial

  • Alopecia: La zona de la barba se puede ver afectada por diferentes tipos de caída del pelo, como son la alopecia areata (caída del pelo en forma de monedas), efluvio telógeno (muda del pelo de la barba), alopecias cicatriciales (enfermedad del folículo piloso que al inflamarlo, lo destruye dejando cicatriz) y tiña de la barba (causada por hongos adquiridos)

  • Enfermedades inflamatorias de la zona de la barba, pero no relacionadas con los folículos como son: El acné, la dermatitis seborreica, el herpes simple, pediculosis (piojos), entre otras

Para concluir, es importante tener en cuenta todas estas recomendaciones, sea que se quiera llevar corta o larga la barba, y tener en cuenta que para el diagnóstico y tratamiento de cada una de estas entidades, es muy importante consultar al dermatólogo para su identificación y manejo adecuado.



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