Descubre los beneficios del maquillaje con protección solar. Rayos UV: Mitos y realidades

Actualizado: 3 de sep de 2018

Constantemente, las mujeres estamos buscando productos cosméticos, que no sólo nos ofrezcan una excelente cobertura, sino que también brinden beneficios adicionales para nuestra piel. Una de las tendencias actuales más sobresalientes radica en que estos productos traigan incorporados activos fotoprotectores. Pero si bien estos son una buena alternativa para el día a día, no son suficientes para proteger la piel de los efectos dañinos de la radiación ultravioleta (UV).


Pero, y ¿qué es la radiación ultravioleta (UV)?


Son rayos invisibles que forman parte de la energía que viene del sol. La radiación ultravioleta que llega a la superficie de la tierra se compone de dos tipos de rayos que se llaman UVA y UVB. La luz solar es la fuente principal de la radiación ultravioleta, pero también las lámparas y cámaras bronceadoras. Aun cuando los rayos UVA y UVB constituyen sólo una pequeña porción de los rayos solares, estos son la causa principal de los efectos dañinos del sol en la piel, como el envejecimiento prematuro y el cáncer de piel. También puede causar problemas en los ojos y el sistema inmunitario. Los especialistas recomiendan que las personas usen filtros y pantallas solares que protejan la piel de ambas clases de radiación ultravioleta (*) (**).


La potencia de los rayos UV que llega al suelo depende de ciertos factores, tales como:


  1. Hora del día: los rayos UV son más potentes entre las 10 a.m. y las 4 p.m.

  2. Temporada del año: los rayos UV son más potentes durante los meses de la primavera y el verano. Éste es un factor menos importante cerca del ecuador

  3. Distancia desde el ecuador (latitud): la exposición a los rayos UV disminuye a medida que se aleja de la línea ecuatorial

  4. Altitud: entre más altura, mayor número de rayos UV llegan al suelo

  5. Formación nubosa: el efecto de las nubes puede variar, ya que a veces la formación nubosa bloquea algunos rayos UV del sol y reduce la exposición, mientras que algunos tipos de nubes pueden reflejarlos y aumentar la exposición. Lo más importante que debemos tener en cuenta, es que los rayos UV pueden atravesar las nubes y podemos recibir una alta radiación, incluso en un día muy nublado

  6. Reflejo de las superficies: los rayos UV pueden rebotar en superficies como el agua, la arena, la nieve, el pavimento o la hierba, lo que lleva a un aumento en la exposición a los rayos UV

Según el tipo de cosmético que estés comprando, verás que estos pueden venir en varios formatos de SPF (factor de protección solar): SPF5, SPF8, SPF10, SPF15, SPF20, SPF25, SPF30, SPF50; El tipo de protección varía según el uso final para el que esté diseñado el cosmético, la marca fabricante, el país de comercialización (y por tanto el tipo de piel de su mercado de destino), entre otros.


El factor de protección solar SPF (Sun Protector Factor), indica el nivel de protección adicional a tu resistencia al sol que dicho cosmético te está dando, es decir cuánto tiempo te está protegiendo frente a los daños del sol.


Por ejemplo, si por tu tipo de piel puedes estar 10 minutos al sol sin que tu piel se vea afectada o se dañe, un factor SPF10 te ofrece 10 veces dicha protección; es decir: 10 minutos x 10 = 100 minutos.

Si en cambio te aplicas un cosmético con SPF30, podrías estar: 10 minutos x 30 = 300 minutos (5 horas).